Para ser honesto, me va a resultar muy difícil ser objetivo. Tener que hacer una crónica de un concierto de los Teenagers después de pasar casi diez días con ellos y hacerla objetivamente es complicado, pero lo voy a intentar. Ser imparcial con la gente a la que adoras es una tarea ardua, pero lo voy a intentar. Escribir esto con la cabeza y dejar de lado el corazón es casi imposible, pero lo voy a intentar.

El concierto en la sala Planta Baja de Granada significaba la presentación de “NOT TOO YOUNG”, el primer larga duración de los granadinos Al Supersonic and The Teenagers. Objetivamente, el mejor disco de soul hecho en España con mucha diferencia. Soul honesto. Soul sin florituras. Puro Soul. Un LP imprescindible. Pero si tengo que ser objetivo, su estado natural debería ser el directo. Su sonido en vivo, su actitud y su HONESTIDAD encima de un escenario son imposibles de enlatar en un formato digital o analógico. La fuerza, la elegancia, la actitud de toda la banda están por encima del intento del productor por trasladar toda esa magia a una grabación.

Se presentan ante su público, más de doscientas personas, con un memorable “Hola, somos B.B. King” (el bluesman actuaba ese mismo día en Granada) después de romper el hielo con “To be Young” y “Mess around”. Bromean con la cansina comparación que los asemeja con el grupo creado por Alan Parker, y echan la culpa de que B.B. King no tocara con ellos un par de temas esa noche a una equivocación de su manager. Entre tanto, y con su séptimo tema consiguen que la gente, su gente, sus familias, sus amigos, nos volvamos locos con esa inacabable “It must be love”, que enganchan a la perfección con uno de los mejores temas de la velada: un perfecto “You don’t have to love”. Parece que suenan los Blues Busters o  Bobby Womack. Cuando la melodía de “I’ll come running back” suena, me recuerda a algo. No puede ser…  tardo 10 segundos en darme cuenta (más bien alguien me chiva) que es una versión de los Delegates of Soul. Todo va sobre ruedas. Incluso Víctor se anima a mover su trombón con su peculiar ritmo sincopado. A estas alturas Vanesa se relaja desde su pupitre. Gustavo pide confeti. Juan sonríe con los calurosos aplausos. Javi sigue imperturbable tras sus gafas de sol y Alfredo pide ayuda al mismísimo Jehová. “ Mercy Mercy” parece que va a ser la última, pero queda el bis. Éxtasis. “Stand by me” hace que nadie se quiera ir. Hace que sudemos soul por todos los putos poros. GRANDES!!!!!!!!!!

 Honestamente creo que he sido bastante objetivo.

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