Archive for 10 diciembre 2010

Soul Fantastic – Xmas Soul Special

Los Soul Dregs vuelven a casa por Navidad y esta vez con Sergio como invitado.

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Movin’On Weekender+ Saturday Soul Sessions.

Allí nos veremos, no hay excusas.

Cuando el Talco se volvió de color Verde…by Carles

No recuerdo la última vez que estuve en Madrid. Quiero pensar que la he visitado alguna vez más después de que por desgracia acabase el Smart o la mítica Noche de Reyes de la Sociedad Soul; pero si os soy sincero, no tengo ni la más remota idea de la puñetera última vez que pisé Madrid.

Después de un tiempo con tentativas que acababan en nada, el fin de semana del 20N prometía en la Capi, y no por motivos políticos.

Amigos, cañas, conocidos, comida, colegas, vino, frío y toneladas de Soul me esperaban.

Las ansias por pasear y mear por esas calles hicieron que el mismísimo jueves al medio día ya estuviese callejeando por la ciudad.

Unas cañitas y directo al Concierto de Arizona Baby y los Coronas. Hasta los topes de gente. Siempre he dicho que a pesar de que Madrid  sea 4 veces más grande que Barcelona, me da la sensación que a la gente le cuesta menos ir a conciertos, teatros, museos y todas esas actividades bohemias que practica la gente moderna.

Por cierto, la sala (Joy Eslava) me recordó ligeramente al Apolo de Barcelona; supongo que por sus balcones.

Se podría decir que si algo he aprendido de la gente de Madrid es que el comer forma parte de su ocio. Cualquier excusa es buena para ir a tal sitio a comer croquetas rodeado de fotos con el cantante de U2, o al otro a probar los callos, o al de Funalito para catar el cocido.

Mi padre siempre me ha dicho que un hombre siempre bebe mientras come, así que sin dudarlo después del concierto fui a conocer el Planeta y a comerme una ración de kilo y medio de oreja. Que barbaridad.

Con el buche lleno lo demás salió rodado… Garage Sónico, Cafeína, Katmandú-vacío-con-Mr.-Fine-Wine-a-los-platos y Marula.

 Recibimiento de lujo.

El viernes fue un día de esos de los que no esperas nada especial y que al final acaban siendo una jodida y divertida ida de olla. Epicentro: Marula. ¿Encargado de amenizar la velada? Jadd.

Predisposición a tope en pasarlo bien; a  sabiendas de que era el warm up del día esperado. Bailoteos y risas a pesar de los 9 pavos por cada copa.

Personalmente me parece un privilegio tener cada viernes por la noche la suerte de escuchar las exquisitas gemas que allí  suenan. Bravo.

¿Las 3 de la matina? Arreando que es gerundio al bar de un man que tiene nombre de dibujo animado. Lástima, el local está chapado y nos quedamos sin el postre, “caprichos de otoño”.

Con las prisas nos dejamos a la abuela en la gasolinera… calaña.

El daño ya está hecho.  -¿Vamos al Boosters?- dijo alguien. Por un segundo pensé que se trataba de alguna hamburguesería. –¡¿Más comida?!- pensé. Menos mal que estaba equivocado y que realmente se trataba de una fiesta 60’s en la sala Clamores. Además pinchaba Fonsoul; el Club prometía.

Si alguna vez alguien pudo pensar que el que escribe estas palabras poseía una gota de estilo o saber estar, toda esa mierda cayó por el retrete al entrar al Boosters. El síndrome de Ángel Cristo de apoderó de mi y hasta aquí puedo contar. Oi!. Pero lo pasé dabuti, teta, que te cagas. Eso.

Sábado, 15:00h. Punto de encuentro: Bar Planeta. Resaca, cañas y recuerdos fugaces de una noche de diversión.

¿Qué decir del Planeta? Un oasis de hedonismo gastronómico en medio de todo el sarao Madrileño. Vamos, que nos hinchamos  a comer por 4 pesetas.

Sábado,17:00h. Entramos al “camerino del hombre moderno”. Esta es otra de las cosas que me gusta de Madrid. Los nombres de los garitos. Vaca Austera, Vía Láctea, Garage Sónico, Cafeína… son nombres con personalidad y carisma. Y no, Loft, Free, Excuse me, BeCool, BeGood, o alguna otra mariconada anglosajona que fonéticamente suene mejor pero que no te aporta nada.

Llegamos puntuales. Los pechos de la camarera apuntaban a mis ojos y a que iba ser una preciosa tarde de Otoño. Bajé las escaleras sonriendo.

Tras unos pequeños e insignificantes problemas con el sonido la música empezó a sonar… let it flow… caras conocidas iban asomando a medio tiempo.

Abrazos, cerveza, saludos… ¿Hola qué tal? ¿Acabas de llegar? ¿Vienes esta noche?, ¿tienes algo?, ¿Qué harás luego? Bla, bla, bla…

Creo que es la primera vez asisto a un Talcum. Y si he ido a algún otro no lo recuerdo porque es más que probable que empezase la jarana encharcado en vodka con alguna meretriz rusa y que al llegar al Talcum perdiese la cabeza.

En esta ocasión al ir con el estómago lleno uno no perdió los papeles.

Espero que los del garito estén contentos en cómo fue la movida ya que al final se llenó bastante. Así que ¡¡ánimo!! Quedó claro que tenéis sangre y no orchata.

De 21:00h a 24:00h cada uno hizo lo que pudo. Yo aproveché para ponerme hasta arriba.

A las 24:15h ya estaba en la puerta del Katmandú.

Al poco rato la pista empezó a hervir. Mr. Fine Wine bailaba mientras pensaba, “Maldición! El jueves no había ni el tato”

¿Y qué decir de la música? Esta vez hubo de todo y para todos los gustos. No había excusa. Hasta una fina pincelada de r&b por parte de Álvaro. Para que no se diga que al Green Village se va a bailar Popping.

Midnight affair, Never ever, Tell me baby, Hard row to hoe… hostia tras hostia, eyaculaciones de dos minutos y medio.

Edu nos volvió a demostrar que es uno de los dj’s con más calidad y versatilidad de este país, por no decir del viejo continente. Me gustaría ver a Mick H. haciendo un set de r&b o boogaloo.  Viva el consumo local y el producte nacional.

Resumiendo, cuando el Talco se vuelve de Verde, pasan cosas buenas como las del pasado sábado 19 de Noviembre. Magia, sorpresa, taquicardias, emociones y sonrisas. Es una lástima que alguno os lo hayáis perdido.

Espero que después de esta crónica os hayan entrado unas ganas terribles por no perderos las que se avecinan. Así que animo a todo el que pueda a que se organice para el próximo viernes 3 y sábado 4 de Diciembre, ya que en Barcelona tenemos el Movin On; con Butch, Ady Lupton, Joel Maslin y Lars Bulnheim. Y si te quedas con hambre, durante la tarde del sábado Malaika, Leona Murphy, y Josep A.. No te digo nada, pero te lo digo todo.

Nos vemos en las cloacas,