11016095_10153222280449643_7062155730891515189_nTodo empezó el fin de semana del Soul for no teeth y el Someday con un par de caballeros empezando a sembrar la semilla de la discordia, informando de la cercanía de Cleethorpes. Total, que un día indeterminado me veo comprando los vuelos…. God bless you!

El miércoles y ante la cercanía empiezan los primeros pálpitos, esto se empieza a acercar… el jueves toca hacer la maleta (todo para última hora, como buen español)…

Viernes 12 de junio, 6 de la mañana. Los ojos de par en par y nervios como si fuese un niño la noche de Reyes. Vueltas en la cama hasta la hora de levantarme. La maleta está hecha de la noche antes. Tras la jornada de trabajo y con unas ganas de fin de semana tremendas, me veo en el aeropuerto. Primer contratiempo, que aunque acojona, se resuelve pronto. Ya dentro del aeropuerto toda la tropa, los amigos de Ryanair nos informan amablemente de que hay que esperar un poco más de la cuenta. Mientras se espera a que salga el vuelo, caen las primeras cervezas del fin de semana. Al final, parte el vuelo y nos plantamos en Manchester sobre las 2 AM. Allí nos espera una minifurgoneta para llevarnos directos a Cleethorpes. Los cálculos nos dicen que en un par de horas podíamos estar en medio de la pista. El viaje se resuelve entre más alcohol y risas. Tras una parada en mitad del camino, los cálculos dicen que llegamos a los últimos 30 minutos. 04:45 llegamos a Beachcomber, ¿un par de canciones? ¡Allá vamos! En la puerta y antes de coger los tickets nos encontramos con varias caras conocidas. Entre preguntas varias y recoger los tickets, nos cierran el chiringuito. El intento ha sido bueno, pero no ha servido de nada…. te sientes como Djukic cuando falló el penalty ante el Valencia (con el debido perdón), pero bueno, un poquito de caravaneo antes de irse a dormir y ya vendrá el sábado a redimir las penas. Aunque ateo, dicen que Dios aprieta, pero no ahoga.
11419312_10205440530904963_5227412131221859857_nSábado. Tras arreglarse y tomar el desayuno, vueltita a ver la pinchada de JC (para los anoraks, ya ha colgado la playlist). Previamente ya habíamos pasado a visitar las salas (había 2: main room y modern room, -creo que, por suerte, aquí hemos conseguido que en un alto porcentaje de fiestas haya desde 60s hasta 80s con matices más funk, gospel o r&b en una misma sala, dando mucha más riqueza a una nighter-) y los puestos de discos y fanzines. No tardó mucho en que volviesen a caer las primeras pintas del sábado y alguna visita a la modern room, había una especie de battle of DJs.. Total, que entre charlas y puestas al día del resto de expedición y alguno que otro de los amigos que nos hacen visitas a menudo a la capital (por frecuencia en venir, algunos parecen casi de aquí..) se pasó la mañana del sábado. Tocaba llenar el estómago, fish and chips (por conocer la cultura local..) y un rato más de caravana previa a la noche. Una vez arreglados, vuelta a la fiesta: había muchas ganas de pista… tras la primera pinta de rigor (Pete Hulat a los platos), la pista empieza a estar calentita… siguen Keith Money y Mick H. Visita a la mordern room, estaba Andy Davies pinchando y de fondo suena Tendy Pendergrass: “The more I get, the more I want”.. y, la verdad, se agradece un poquito de moderneo.. llegamos a los conciertos…me gustó especialmente lo que vi de Jock Mitchell. Tras los conciertos, seguimos en la main room el 90% del tiempo… y aquello parece cualquier vídeo que hayas podido ver de la época: pista hirviendo, un montón de palmadas sonando casi al compás (me da miedo unirme, por no romperlo!!), y temazo tras temazo, llega eso, que en un momento determinado te metes en la pista y pierdes la noción del tiempo, a destacar dos momentos en los que miras a la cabina a ver quién está pinchando y ves a H y Butch. De piel de gallina ese momento en el que piensas que está vibrando el parqué, la pista a reventar, gente con estética wiganesca a tu alrededor y empiezan a sonar las primeras notas de Lil Major Williams… miras a la cabina y ves a Butch con una camiseta de la Corner… Tras el vendaval, vemos que también se habilitó arriba una mini-sala en la que había pinchando de forma informal unos cuantos señores.. unos cuantos temas de Butch super-majos, se quedó en mente el “Get out” de Allison and Calvin Turner (¿sería una indirecta?…) hasta que llega ese momento en el que el cansancio te puede y decides abandonar para continuar al día siguiente con más ganas, previa despedida de los capitanes de la expedición.

14896_10204519269930773_2352230818866375012_nDomingo. Piensas que todo ha terminado, que lo que puede quedar, está ya por rellenar hueco, ¡iluso de mi!. Desayuno y despedida de más tripulantes… de nuevo repaso a los puestos de discos y más sesioncitas por la mañana,.. entre comentarios, te enteras de que uno de los punters que está en la pista es Rob Messer.. uno de los señores que más marcó la escena de oldies y según los que vivieron los 90s, la forma de pinchar aquí por aquellas,.. ¡máximum respect! También pasamos un rato por la modern room, pinchaba Soul Sam y había ganas, para mi fue el mejor momento de todo el fin de semana. Durante meses, leías mensajes de Malayka, Fenn y María, etc.. en internet diciendo que se estaba recuperando en su batalla por la vida, que las ganas de volver a pinchar era lo que lo llevaban a seguir adelante, y te lo encuentras en un pueblo perdido de Inglaterra, pinchando en la “sala-chica” de un evento, siendo uno de los grandes del rare soul con una sonrisa de oreja a oreja, bailando en la cabina y con una cara de felicidad enorme. Con su edad… Creo que es una de esas grandes lecciones de la vida que no se me olvidarán jamás, o ese punto de inflexión en el que dejas de ver el northern como una escena de baile a verlo como una forma de vida, algo más allá de ese popurrí de clichés que tan asumidos tenía: viajes, stompers, búhos, etc,.. ese mismo momento en el que te das cuenta que como habías vivido hasta entonces el soul, era sólo el prólogo del libro y aún falta la sal gorda… Tras terminar la sesión matutina, vamos en búsqueda de algo para refrescar el gaznate sin éxito, así que pasamos la tarde con disquisiciones sobre la realidad socio-económica del país, y rellenando la hoja de servicios del finde. Tras ello, estuvimos charlando con algunos compis de fuera y acudimos al evento de la noche: más stompers, más oldies, casi todos temas conocidos, recuerdos de ciertos compis con las canciones que suenan… cierra Ady Croasdell. Cuando piensas que un domingo no puede haber nadie una fiesta, que sólo quedan los últimos enfermos buscando su última dosis de soul, no puedes estar más equivocado, creo que salvando honrosas excepciones no he visto all-nighter aquí con el mismo público…. El domingo da sus últimas coletadas con una charla acerca de la película “Northern Soul”, por cierto, de compra obligatoria…

11541196_901796149877040_517226941_nLunes. Te levantas, piensas que todo ha terminado. Cierras el chiringuito y empiezas a pensar que vuelves a la maldita rutina.. nos dirigimos de camino al tren, y ante la espera, una última pinta para despedir Cleethorpes. Cuando pensaba que un sitio como Cleethorpes podría ser como una especie de centro de reclusión silvestre para urbanitas cansados del estrés, que todo será british-standard y que más allá del puñado de escoria soulie que ha reunido durante ese finde no puede haber nada más que llame tu atención, te encuentras con que en el pub sirven ¡¡cerveza de bellota!!, cáspitas y retruécanos, algún conquistador extremeño debió plantar ya una pica allí antes. Lástima de darme cuenta después de pedir (o no, así hay excusa para volver..). No hay mejor sensación para volverte a casa…. En el trayecto ves bajarse a algunos de los punteros en solitario y te recuerda que no eres el único gilipollas al que le ha tocado hacerlo, esa sensación tan reconfortante de refuerzo de principios..

No se que más decir de Cleethorpes, siento ser como aquél señor que dijo que veía la escena a veces borracho, a veces por internet,.. Se me hace difícil resumir qué me he traído de Cleethorpes… no ha consistido en un conjunto de pinchadas, de canciones o sesiones flipantes de DJs… Sólo se que cada vez se me hace más difícil resumir el northern en canciones, sets, clichés o viajes.. creo que me traigo a Soul Sam, creo que él, sin medir palabra, me ha hecho entender con su actitud de qué cojones va todo esto y, por supuesto, haber compartido el finde con toda la tripulación, eso que Llabrés en su libro llamaba la escoria del Soul…

Ángel Ivy

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